6 de julio de 2009

Foxxxy




Baila rica nena, sabrosito, baila rica nena, mas pegadito/ me gusta chichi, me gusta chacha, yo/ quiero que me des/, que me des papaya (Rastaman – Dita, Molotov).

Esos ojos. Ese color de piel. Esos labios. Ese pequeño bikini. Esas tetas. Ese culo. Ese nombre de actriz porno. La única razón para regresar al cine a la segunda parte de Transformers, es volver a ver aquella mujer que en la primera entrega destapa el capó de un auto y sus firmes abdominales son enfocados acompañados de su cuerpo arqueado que denota unas deseables curvas. El resto me imagino que es basura. Un montón, calculado en millones de dólares, de efectos especiales para generar vértigo durante casi dos horas (otro placebo para la falta de argumento en esta película). No la he visto pero me la imagino. ¿Por qué? Porque Michael Bay siempre hace lo mismo. La misma puesta en escena al estilo Armaggedon donde el mundo está en peligro y solo los Estados Unidos y sus instituciones militares podrán salvarnos.

Pero volviendo a lo de aquella chica que en estos días nos tiene con las hormonas a flor de piel a todos los hombres, en la sección Radar del diario Página 12, Mariano Kairuz le escribe un artículo con el título: “Megan Fox, la estrella que todavía no hizo nada”. Acompañada de una carcajada ante el descuido de lo obvio, la frase no pudo ser más certera, porque la Fox al verla calienta y muchas cosas de las cosas que habla también calientan (gran parte del resto son estupideces), pero de ahí a destacar sus dotes de actriz o recordarla por alguna representación, hasta ahora naranjas. Y la verdad es que, tal vez, todavía no lo ha podido hacer porque no tiene muchas películas en su haber, y quizá (lejanos y dudosos "quizá" y "tal vez") en un futuro pueda sorprendernos, pero volviendo al presente cabe la pregunta: ¿Entonces por qué la tachan de superestrella? La respuesta es fácil: Esos ojos. Ese color de piel. Esos labios. Ese pequeño bikini. Esas tetas. Ese culo. Ese lascivo nombre de actriz porno (sin olvidar sus calenturientas frases y esa pinta de mujer independiente y que no le teme a nada).

Y la Fox también me recuerda, pero creo que es más el artículo del Página 12, a muchas de las modelos, vedettes y supuestas actrices que vemos en televisión, a todas ellas que al final terminan siendo un adorno más en la escenografía, un exuberante adorno como símbolo de éxito para los hombres, o como distracción para olvidar lo patético que es el programa. Carne fresca para el carnal de las estrellas como dirían los de Molotov. Y nos harán babear, aullar como lobos, decirles lo buenas que están y provocar que el resto de las mujeres las odien. Porque para eso están (con su consentimiento, faltaba más). Y claro que sus vidas no se resumen en ser una obra de arte o un pedazo de filete (visto por un experto en admirar cuerpos, o por un curuchupa moralista, o por algun híbrio de los dos), pero eso no las termina convirtiendo en estrellas. A menos que sea la Fox, quien no necesita saber actuar, con su ejército de adolescentes que la tienen presentes en sus húmedos sueños; o a menos que ahora el destacarse en el cine no signifique buenas interpretaciones sino carnes y curvas en el lugar correcto que cualquier dealer cirujano pueden proveer. Si todo sigue así Giselle Bundchen y Alessandra Ambrossio, que cada navidad vemos en el desfile de Victoria´s Secrets, podrían ganar el Oscar en un par de años.

No es que no me guste ver a las despampanentes brasileñas pero me gusta verlas donde están. Y por otra parte, ver a la Fox es un montón de pensamientos que se traducen en: Esos ojos. Ese color de piel. Esos labios… y tal vez lo piense y dude pero no creo que le pondría los cuernos a Anne Hattaway con ella. En Hollywood la mujer de mis sueños.

4 comentarios:

Max dijo...

Dos horas y treinta y seis minutos es el tiempo que dura esa tortura que se llama "Transformer." Tantos robots peleando desde el principio hasta el final. Llevé a mis nietos al cine y casi termino loco.
¡Ah, pero Megan Fox es el único estímulo para quedarme sentado y no salir afuera a esperar a mis nietos en el parque!

Muy bueno tu artículo, como siempre. Y alabo tu gusto con respecto a Anne Hattaway pero yo, con gustos más a la antigua, me quedo con Beyoncé.

Saludos Raúl

Raul Farias dijo...

Ja. Max tendrías que avisarme las mejores escenas donde aparece la Fox... Mmm Beyonce es guapa pero la verdad su musica no me gusta y no la he escuchado mucho. Pero a la vista es una elección excelente.

Saludos

Manu Sava dijo...

Sin duda La Fox es la única razón por la cual aguantaría tanta vaina robótica. Aún no he visto la peli pero cada vez que escucho a alguien comentar sobre ella, los robots y los carros quedan siempre en segundo plano. Saludos, Raúl.

Raul Farias dijo...

Manu, gracias por comentar. La Fox es la unica razon para aguantar trnasformers. La otra vez la vi en un capitulo de Two and a half men. No se convirtió en mi capítulo favorito pero repetí lo repetí un par de veces.

Saludos