8 de octubre de 2008

Del comercio internacional de armas

Con el crecimiento del gasto militar en el año 2006 (1 billón 58,900 millones de dólares) se superaron los niveles de la Guerra Fría. Este valor es 15 veces más que el gasto anual en ayuda humanitaria. El incremento, como todos sabemos, es impulsado principalmente por los conflictos en Irak, Afganistán y el resto de Oriente medio, además de un cambio en los modelos de propiedad y producción de principios de los 90 en los componentes de armas. Entres los cambios tenemos:

(1) Las principales compañías de armas ahora no solo se dedican a la manufacturación, sino ensamblan y adquieren componentes fabricados en todo el mundo, otorgando licencias o estableciendo subsidiarias en nuevos países (a menudo en vías de desarrollo), donde a cambio de transferir tecnologías, sus gobiernos, en su mayoría con débiles legislaciones (a diferencia de la que existe en la UE o EUA, sedes de la matrices de estas compañías), exportan las armas a cualquier destino; sin importar si en este existen claras violaciones de los derechos humanos, como es el caso de China vendiendo tanques de guerra alemanes a Irak, Sudán o Corea del Norte.

(2) Los principales exportadores de armas son Alemania, EUA, Francia, Gran Bretaña y Rusia (miembros del Consejo de seguridad de la ONU), dueños del 82% del mercado convencional. Sin embargo naciones como Brasil, Corea del Sur, China, Israel, India, Pakistán Sudáfrica y Turquía, con débiles o inexistentes legislaciones, tienen empresas entre las 100 principales comerciantes de armamento en el mundo. Con India por ejemplo, que ha destinado parte de sus exportaciones a destinos como Birmania y Sudán.

(3) Muchos de los componentes utilizados en armamento también sirven para numerosos artículos de usanza civil. Por ejemplo: los procesadores de señal digital que contienen los reproductores de DVD, pueden encontrarse en el sistema de guiado y adquisición de blanco de los misiles de aviones de combate. Estos componentes de doble uso que no aparecen en la lista de control de la UE, sólo se controlan si el componente se destina a un sistema de armamento nuclear, químico o biológico.

Estos cambios han permitido vacíos legales y pocos controles. Teniendo países que han invertido una mayor cantidad de dinero en gasto armamentístico que en salud, constando entre estos: Bangladesh, Nepal, Pakistán, Nigeria, Congo, Ruanda, Sudán y Uganda. Según una investigación del Congreso de EUA, en el año 2004 las naciones de Asia, África, y América Latina gastaron 22,5 mil millones de dólares en armas (8% más que en el 2003), dinero suficiente para cumplir con los Objetivos del Milenio de escolarizar a todos los niños y niñas y reducir en 2/3 partes la mortalidad infantil. Sumado a esto la cifra que oscila entre 280 y 370 mil muertes anuales producto de la violencia armada, las graves violaciones de los derechos humanos como las ejecuciones extrajudiciales, torturas, desplazamientos forzados y la violencia sexual, y los desastrosos efectos de las guerras en los mercados internos, el combate a la pobreza y el desarrollo económico.

A través de la historia se han firmado tratados y se han tomado iniciativas para el control de armamento, sin embargo la mayoría (a excepción del Protocolo y los embargos de las Naciones Unidas) no tienen el carácter de vinculante y no se han añadido a las legislaciones de los países responsables de su cumplimiento. Tampoco existe una transparencia en las cifras.

Un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas efectivo no impediría la producción y la transferencia responsable de armas para la defensa, el mantenimiento del orden y la paz y otros propósitos legítimos. Proporcionaría un “mismo campo de juego” para que todos los exportadores de armas compitan de una manera responsable.

En América latina y el Caribe: Venezuela y Colombia son los principales clientes de la industria armamentística.

Fuentes:
www.controlarms.org/es
Película: Hombre de guerra.

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