20 de octubre de 2009

Música para el encierro

The diving bell and the butterfly, dirigida por Julian Schnabel, es una película que se estrenó dos años atrás y hace uno que la vi. Pero no me deja. La tengo presente en todas partes. Me acompaña como una buena aliada. Creo que la veo al menos una vez por mes porque a ratos, claro que siempre con la libertad de poder salir, se siente bien estar puertas adentro, unplugged. Cuando la imaginación comienza a hacer de las suyas.



Durante la Feria del libro, por el mes de julio, el blogger Manu Sava me dijo que había encontrado una copia del libro, con el mismo nombre, con el que se inspiró el director francés para realizar la película. La verdad es que he estado bastante desfinanciado estos cuatro meses y no he tenido la oportunidad de comprarlo, ni siquiera he hecho el intento de buscarlo y, en caso de ser la única copia, esconderlo con textos de otras categorías, en biología molecular o en latín, donde nadie lo vea.

Así que me quedo disfrutando la película. De una trama que la pudieron haber prostituido grandemente. En malas manos lo más probable es que se hubiera transformado en un culebrón tipo Hallmark (llena de melosidad y lástima) o en algo abominable salido de la mente de Paulo Coelho. Pero mejor dejar de pensar en eso y disfrutar de la joya que es, la que vio la luz. Esa cinta llena de estética con claros homenajes al cine, de una imaginación desbordante, con unas cámaras que te meten en el mundo Jean – Do, con un guión trabajado hasta el cansancio, viendo al protagonista como el centro de atracción que ejerce influencia sobre el resto de personas cercanas; pero sobre todo, lo que más recuerdo es la banda sonora. Una de las mejores que he escuchado últimamente. Con canciones que me quedan tatuadas en la memoria. The velvet underground, Joe Strummer y Tom Waits son parte importante de la película que hacen muy bien su trabajo. Sus melodías quedan perfectas, acompañando y resaltando las escenas, que se cortan de golpe, con todo y música. Como de golpe, sin previo aviso, uno ya está enganchado con esta historia y los años pasan y no te suelta. Toca compartirla. Por ahora al menos sus melodías.

1. Pale Young man - The velvet underground (aparece cuando la traductora de Jean – Do lo lleva a dar un paseo en yate y le regala una copia del Conde de montecristo).





2. All the world is green - Tom Waits (aparece en aquel día del padre que Jean – Do se siente un remedo de padre).





3. Ramschackle day parade - Joe Strummer and The Mescaleros (aparece al final mientras los glaciares tienen el efecto inverso del deshielo).




4. Don´t kiss me goodbye – Ultra orange Emmanuelle (aparece después de romper con su novia loca en Lourdes).



5. Ultraviolet - U2 (aparece mientras el protagonista y su novia viajan a Lourdes).

2 comentarios:

Manu Sava dijo...

Hey Raúl, qué gran favor nos haces en postear la música de esta gran peli. Sabes que el libro no lo he vuelto a ver, creo que el único ejemplar que quedaba lo compraron. Pero ahora que fui a Quito vi, no uno, seis copias en Librimundi de la Plaza Foch! Si llego a ver otro acá en gye, lo esconderé entre los titulos y te avisaré dónde está guardado ja!
Slds!
-m-

Raul Farias dijo...

Gracias Manu.... escondelo por biologia molecular o filología y me avisas para comprarlo. La pelicula es una gran obra y espero que esté inspirada en otra gran obra.

Tambien avisame si tienes otro dealer de libros porque al librimundi del san marino cabrea ir... solo tienen lo tipico (Garcia MArquez, Hemingway) pero uno les pide algo no tan comun como Javier Cercas o Bukowski se hacen los locos y te mandan con otro vendedor.

Saludos y pilas con la canción Pale blue eyes, es excelente