2 de diciembre de 2008

Como Alfonsina seguiremos ahí

Argentina tiene el tango, a Borges, Cortázar y Sabato, también el bife, el Perito Moreno y la Patagonia, buenas mujeres, alegres vinos y otro millar de anécdotas, paisajes y objetos dignos de culto que no podré conocer así me pierda en todo su interior cuando en algún rato vuelva por esas tierras. En definitiva un lugar al Sur para enamorarse. Pero en el fútbol no existe un romance con la nación gaucha, es más siempre deseo que pierda la selección contra cualquier otra nación, o que todos sus equipos (principalmente River Plate y Gimnasia de la Plata) nunca consigan un título y sean goleados por Peñarol, Sao Paulo, Colo – Colo, Barcelona y el resto de cuadros sudamericanos, europeos, asiáticos y africanos. Me alegro cada vez que Brasil le mete tres o cuatro cañazos a Abondanzieri o a Carrizo.



Explicando un poco esta xenofobia futbolera, esta no se debe a la envidia de una selección que cuando se propone, realmente juega bien, ni al carácter prepotente de algunos residentes gauchos que conozco por el Ecuador (mi padre es uno, santiagueño él, amante de la fiaca, la lectura, el vino de cartón e hincha de San Lorenzo), aunque admito que es un manjar ver como el orgullo se les va al suelo cada vez que pierden una final o son eliminados de algún torneo. Pero volviendo al tema del no disfrutar de los logros futbolísticos de la albiceleste, aunque la mitad de mi sangre lo es, el aborrecimiento se debe al carácter y personalidad de algunos de sus jugadores. No puedo creer que un canalla como Cambiasso sea convocado siempre y sea parte del alma de un equipo, tampoco mi cabeza puede entender como Heinze está ahí, además de otras actitudes de jugadores que se transmiten a la hinchada y son dignas de odio, rechazo y condena: El técnico de Boca Jrs. escupiéndole a un jugador de las Chivas del Guadalajara hace un par de años, la hinchada de Boca tirándole piedras y otros objetos a los jugadores del Cúcuta en las semifinales de la Libertadores del año pasado, Gimnasia de la Plata partiendo grotescamente a los jugadores de Colo – Colo que les estaban dando un baile en la Copa Sudamericana (por eso vos tripero puto, ahora queres ser campeón, pero vos no tenes los huevos que tiene el León). Y así hay ejemplos para todos los gustos, principalmente de racismo, para un millón de posts en un millón de blogs.

Sin embargo, aun queda un rayito de esperanza para mi relación con el balompié gaucho. Si fuera argentino, definitivamente Pincharrata de corazón, aunque a algunos hinchas les he escuchado: Pincha se nace, no se hace, pero espero que ellos acepten a un guayaquileño que desde hace algunos años se está enamorando de una institución que se negó a aceptar la imposición de doctrinas políticas en el 53, cuando los obligaron a repartir “la razón de mi vida”, escrita por Eva Perón y estuvieron dispuestos a descender de categoría por no acatar este disposición, la Bruja Verón marcando goles en el Old Trafford, la Brujita pudiendo jugar en cualquier club de Europa vuelve donde lo llama ese sentimiento y Caldera por siempre, que tiene una hinchada que hace temblar un estadio y canta hasta que la garganta de cada uno reviente, que los niños desde pequeños sienten el amor por la camiseta, que no son como Rosario que tiene muchos famosos seguidores del club como el Che, El Negro o Fito, pero Sabato es pincha desde hace más de 90 años y eso vale más que cualquier otra celebridad y lo principal, después de haber sido un equipo tan exitoso, los verdaderos pinchas estuvieron ahí por más de veinte años, esperando como Alfonsinas y el mar el regreso de un amor convertido en orgasmo que es verse campeones otra vez, un tocayo mio, El tecla es uno de sus máximos goleadores. Lo negativo: es el único cuadro argentino sin clásico, porque después del 7 - 0 con el Lobo, ya se sabe quien es el dueño de La Plata. Y ahora, después de 30 años vuelven una final internacional. Con ese sentimiento Pincha, no me importa que Barcelona (mi equipo de Ecuador y de infancia hasta la vejez) tenga que esperar un año más para llegar a lo más alto otra vez.

En un mundo donde magnates petroleros y primer ministros asiáticos compran clubes de fútbol para satisfacción personal, mercantilizando la pasión, ser hincha canario y que te guste el león es un lujo por partida doble.

3 comentarios:

•Laura Avellaneda• dijo...

Ahora entiendo, al menos en parte, tu devoción por la cultura argentina. Igual quisiera decirte que el deslumbramiento que te provoca está fuertemente influído por el hecho de que estés lejos, porque si hubieras nacido acá y la vivieras todos los días, empezarías a encontrar todas esas cosas que exceden la belleza y el encanto de las cosas más bonitas, para pasar a convertirse en -como solemos decir acá- en "Argentina, país generoso" (porque da para todo).

En cuanto al fútbol... te doy toda la razón. Es un deporte en el que se conjugan los peores aspectos de esta sociedad: la competitividad (a ningún argentino le gusta perder, ni jugando a las bolitas), el racismo (que no es exclusivo del fútbol, sino que está en todos los aspectos y niveles de la sociedad y se traslada al ámbito del fútbol como mera consecuencia), la violencia, la intolerancia, la soberbia, la corrupción, la pobreza (no sólo económica, sino también de mente y de espíritu,y no en el buen sentidi) y la ignorancia. Todos estos factores provocan una melange que hacen que ir a ver un partido de fútbol sea un suceso peligroso (por el nivel de inseguridad que implica) y retrograda en cuanto a los valores, porque coexisten todos los facores que mencioné antes. Claro que esto es fácilmente ocultado por lo colorido del espectáculo deportivo y por la pasión que une a los hinchas con su club. Y además, aún si nos detuviéramos a ver que es lo que realmente sucede cada vez que se juntan a jugar dos equipos, estoy segura que no nos horrorizaríamos tanto, y hasta lo veríamos como algo normal. Porque como dije antes, no son sucesos aisaldos que solo ocurren en el ámbito de la cancha en esta situación particular. Son factores con los que convivimos a diario. Que surjan en el fútbol es lo más coherente, puesto que como sociedad somos todo eso.

La chica Cosmo dijo...

Tu post está muy bellamente escrito, como con el Central, casi da ganas de ser hincha de Estudiantes cuando pensás en Sabato (y podés estar seguro de que yo les deseo toda la suerte contra el Inter)... pero dos precisiones:

1.- Las características citadas son extensibles a otros países y deportes, no son (IMHO) causa para la rabiosa actitud contra el futbol nacional.

2.- "En un mundo donde magnates petroleros y primer ministros asiáticos compran clubes de fútbol para satisfacción personal, mercantilizando la pasión, ser hincha canario" (el club que más gasta, que es más utilizado para manipulación política, que más carece de humildad y vergüenza deportiva) es lamentable.

Un club del que Jaime Nebó es presidente vitalicio, y cuyo estadio llevaba el nombre de un político socialcristiano (hasta que otro político de derecha vergonzosa lo vendió) no merece hinchas de tan buenas letras como vos.

Barcelona de Ecuador, con el Boca de Macri o el AC Milan de Silvio comparte un sitial de honor entre las más patéticas empresas de pasión mercantilizada para el peor de los negocios: la política.

¡Por favor quedate con Estudiantes!

Raul Farias dijo...

Laura: Hacia Argentina no existe devoción, es una mezcla de amor - odio, solo que mi snobismo no llega a tanto para escribir (y me da mucha pereza) un post entero sobre lo que no me gusta. Además ten en cuenta que si le quito la parte de arriba, el post es bastante xenofobo. De ahí también creo que el futbol muestra lo mejor y peor de las personas. Es lo mas humanizante que existe, personalmente.

Chica Cosmo, creo que estas exagerando un poco. Maruri tiene apenas un año en la presidencia de Barcelona, así que el no es amo y señor del equipo (ademas de que Maruri solo es un Figuretti, aspirante a alcalde, porque el que pone toda la plata es Noboa). También si tomas en cuenta otros equipos, no encontraras mayor diferencia. Granizo es dueñp del Olmedo, la Liga como monarquia pronto investira al principe Esteban Paz como rey, igual el Dep Quito con el hermano de Chiriboga, emelec tiene a Nehme, el Deportivo Cuenca aca esta jodido porque el presidente estaba casado con una ElJuri y el suegro era el que ponia la plata y como ahora se divorcian, el club quedo bastante endeudado (el pobre cuenca fregado por problemas de cama y cachos)...

De ahi el que mas gasta es liga (no digo que esto sea algo negativo), solo que no es verdadero lo que tu dices; no te bases en la cifra del último año.

Y sobre el club que carece de humildad tienes razon, pero que yo recuerde los jugadores canarios no han dado patadas voladoras o han hecho escandalos como si lo hizo otro equipo hace un par de años cuando perdio el campeonato, ademas de que arbitros piten 7 minutos extras para que el rival no pierda su invicto no lo hacen por Barcelona(admito que destruir el Capwell es bastante grotesco)... Ademas de si siempren Barcelona y Emelec deben pelear es porque todas las decisiones las toma AFNA

No digo que Barcelona sea una institución pura y ejemplo a seguir administrativamente, pero el Barce está tan sucio como los demás. Y convenimos que Nebot y Romero Carbo ambos tienen algo de despreciable, pero no es por ellos que la hinchada de Barcelona es la que mas llena los estadios, ni por Nebot Napolitano le canta a canta a Barcelona o JJ era hincha del equipo. Esas ultimos lineas son del Barcelona al que me refiero...