3 de agosto de 2009

Trova en el Modelo

Con motivos de la rememoración (para algunos), recuerdo (para otros), y celebración (donde podría incluirme, en parte), el año pasado, del cuarenta aniversario del mayo francés, con sus revueltas en París, la cadena de noticias TELECINCO creó una bitácora de internet con publicaciones exclusivas de los hechos sucedidos en aquel convulsionado mes. Mis motivos, ahora, para recordar una frase colgada en uno de los posts, se debe a la primera visita a Guayaquil de Silvio Rodríguez (hace trece años estuvo en el concierto “Todas las voces todas” en Quito; y mi primo cuenta que en 1996, posterior a nuestra revuelta criolla, con la caída de Bucaram y posesión de Alarcón, él tuvo que atravesar lluvias, carreteras abnegadas por el Fenómeno del Niño que ya se veía venir, y los constantes obstáculos que te pone la vida de casado con tal de ir a ver al trovador cubano):



“Anunciaron el fin del dinero y el Estado Socialista instauró el ‘gratis total’. Hospitales gratis, escuelas gratis, guarderías gratis para todos; los clubes exclusivos de la pequeña burguesía y la clase media pasaron a llamarse Círculos Sociales Obreros y eran por supuesto, gratis. Hasta los teléfonos públicos, bastaba descolgarlos y llamar, no costaban. Eran del pueblo y para el pueblo. Se vivía en un estado de permanente euforia… Los cubanos alternaban entre la música ‘yanki’, que volaba las 90 millas desde EEUU hasta la isla y ‘La era está pariendo un corazón’, de un sospechoso cantautor. Los discos de los Beatles y las grabaciones caseras de Silvio Rodríguez eran mercancía de contrabando…”

Me faltaría leer muchos libros y hablar con cientos de personas que sí estuvieron ahí, pero me gusta pensar que todos los cubanos (y resto del mundo) que en un principio apoyaron la Revolución, lo hicieron porque sentían la euforia y pasión que se menciona en: http://gente5.telecinco.es/blogs/dossiermayodel68/2008/05/10/el-mayo-del-68-cubano/. Creían en un mundo mejor y una vida mejor, donde se abría una era en la que todo era posible y la justicia dejaba de esconderse. Sin embargo el mismo año, 1968, a pesar de que Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, entre otros trotskistas, maoístas, comunistas, freudianos y surrealistas firmaron un manifiesto de rechazo al imperialismo, Fidel Castro aprobó la ocupación soviética a Checoslovaquia, y sus “Unidades Militares de Ayuda a la Producción” encarcelaban a miles de homosexuales y testigos de Jehová en los gulags caribeños. Y Silvio Rodríguez, más con su trova que con cualquier otra cosa, a pesar de que en muchas ocasiones ha apoyado, hasta este momento, la revolución cubana, pienso que es el que mejor representa ese sentimiento de esperanza inicial. Esperanza que va más allá de cualquier ideología y por eso conozco empresarios, amigos que están más en la onda salsera o del punk, que algo de Silvio Rodríguez saben, porque por mucho de que la trova y el folclore esté políticamente más identificado con la izquierda, sus canciones también hablan de gente real que ríe, llora, lucha y pasa hambre.


Por suerte, a diferencia de mi primo, yo la tengo fácil porque el concierto es gratis y en la ciudad que vivo. Sin embargo, me da terror pensar (debido a que Silvio viene invitado por el Ministerio de Cultura) que entre canciones veré flamear banderas verdes con imágenes del presidente Correa, escucharé coros sobre la Revolución Ciudadana y peticiones de “Comandante Che Guevara”. Aunque estoy dispuesto a tolerar eso y más con tal de escuchar, con su voz aún de niño, aquella que comienza: "Como gasto papeles recordándote/como me haces hablar en el silencio/, como no te me quitas de las ganas/ aunque nadie me vea nunca contigo…"

P.D. Un corto inventario de mis favoritas, además de Te doy una canción, también incluiría a: Quiero cantarte un beso, Quien fuera, Playa Girón, Sueño con serpientes.


5 comentarios:

Max dijo...

Sobre todo su canción: ¡Ojalá!

"Ojalá pase algo que te borre de pronto / una luz cegadora, un disparo de nieve / ojalá por lo menos que te lleve la muerte / para no verte tanto, para no verte siempre / en todos los instantes..."

Silvio es un gran poeta, un gran cantautor y un gran oportunista.

Saludos

Dany Freire dijo...

http://www.ecuadorenvivo.com/2009080533851/opinion/querido_silvio_-rabo_de_nube_o_rabo_de_paja_.html

Max dijo...

Estimado Sr Dany Freire, su artículo es digno del mayor de los elogios. Y a pesar de todas las verdades que expone está aún alejado de la terrible realidad de lo que es Silvio.

Silvio vendió su enorme talento a la causa más injusta, tiránica y destructora de bienes y espíritus que ha existido jamás en "nuestra América", al precio de convertirse él en millonario, en un país de hambrientos y harapientos.

Muy bueno el artículo de Raúl Farías, como todos los que nos ofrece.

Raul Farias dijo...

Estimado Max:

Para la anécdota te cuento que ayer fue el concierto y no habló mucha de la "revolución cubana". Algo de los 5 presos cubanos en EUA y una canción dedicada a los palestinos. Eso fue a lo más político que llegó además de cantar la masa, el necio. Por ahí los músicos ecuatorianos hablaron algo del tema colombiano y en algún rato se escuchó (para mi estremecimiento) como un grita de guerra: ALERTA ALERTA LA ESPADA DE BOLIVAR SE MUEVE POR AMÉRICA LATINA o algo así.

Quisiera hacer un post de lo que fue el concierto aunque todavía no encuentro palabras y sobre las favoritas me olvide "óleo de mujer con sombrero". Y con ojalá, la que cantas, algunos buenos momentos de guitarreo entre amigos he pasado.

Y sobre tu post, Dany, las letras me recordaron algunas canciones de una agradable manera, sin embargo creo que lo excusas a Silvio de las accioens que has tomado. Aunque tomando las palabras de un periodista cubano que vive por acá: David Sosa. Él hablaba sobre las noticias de GRANMA comparándolas con avistamientos de OVNIS. Tal vez una puede ser verdad. No conozco muy bien el grado de ignorancia en el que se encuentran los cubanos sobre los sucesos que pasan en su propio país. Para eso Max podría ilustrarnos más.

Saludos

Max dijo...

Se necesitaría dedicar un tiempo infinito, y poseer la paciencia de Job, para describir la carencia informática crónica que padece el pueblo cubano.

Un viejo chiste muestra a Napoleón en el cielo, hojeando un periódico Granma y exclamando: ¡Con un periódico así nadie se hubiera enterado que perdí en Waterloo y que Josefina me ponía los cuernos con mi guardia personal! ¡Y razón tenía el Napo en decirlo!

Dice Aldoux Huxley en el prólogo de su “Un Mundo Feliz”:

“Los mayores triunfos de la propaganda se han logrado, no haciendo algo, sino impidiendo que ese algo se haga. Grande es la verdad, pero más grande todavia, desde un punto de vista práctico, el silencio sobre la verdad. Por el simple procedimiento de no mencionar ciertos temas la propaganda totalitaria ha influido en la opinion de manera mucho más eficaz de lo que lo hubiese conseguido mediante las más elocuentes denuncias y las más convincentes refutaciones lógicas.”

Es decir, resulta más efectivo ocultar la verdad que decir mentiras.

El pueblo cubano está totalmente ignorante de lo que sucede en su propio pais y fuera de él. Un pueblo que desde que sale el sol solo tiene como objetivo diario tratar de subsistir, buscar el alimento para que los niños y los viejos no se mueran de hambre no piensa en estar informado.

Un pueblo así no puede pensar en libertad de información. No existe en Cuba la Internet (solo para unos pocos privilegiados), ni la televisión por cable, y poseer una estación de recepción de satélites (Direct TV, ejemplo) es duramente penado con cárcel.

Las llamadas de larga distancia al extranjero son increiblemente caras (USA a España: $0.03/mnt; USA a Cuba: $0.85/mnt) y los cubanos dentro de Cuba tienen que pagar esas llamadas en divisas (dólares) que no es la moneda en que reciben el salario por su trabajo.

Si su familiar en el extranjero le envió el dinero puede comprar una PC, pero eso si, sin printer y sin conexión a Internet; un impresor es considerado como una bomba terrorista. Es curioso, a los 75 periodistas opositores cubanos encarcelados hace seis años, les consideraban las máquinas de escribir requisadas como armas prohibidas.

Sobre los “cinco héroes prisioneros del imperio” que por orden de Castro I tienen prioridad propagandística (por eso Silvio los menciona en el concierto, para no meterse en problemas o, como decimos los cubanos “para limpiarse”);los cubanos de Cuba no saben que no son héroes, sino espías, miembros de una red de espionaje llamada “La Red Avispa” y que colaboraron, con sus informaciones, al derribo de dos avionetas civiles en el Estrecho de La Florida por aviones cazas cubanos. Cinco son los que se negaron a colaborar con el FBI. Los Héroes. Son muchos más --que no mencionan--, que si colaboraron y ya están terminando sus sentencias.
Los cubanos corrientes, “los de a pie” no se han enterado de las revueltas en Irán. Nada que signifique protestas populares contra el gobierno autoritario se publica.

La red Telesur, de Chávez, es “filtrada” por el aparato de seguridad y solo salen al aire “algunas cosas.”

Cuando comenzaron las “ideas extrañas” a propagarse dentro de la ex Unión Soviética, en Cuba se suspendió la circulación de las revistas Novo Mira, Nóvosti, Sputnik, etc. Todas.

Granma nunca “descubrió” que Pol Pot asesinó a dos millones de habitantes en Cambodia, y cuando el ejército de Viet Nam invadió ese país para detener la matanza (iban ya a intervenir las tropas de la ONU), les llamó “guerrilleros del Frente de Liberación de Kampuchea.” Genial invento del Granma.

Con más tiempo, y paciencia, se puede escribir un grueso libro, un “best seller.”
Saludos