25 de abril de 2009

La esperanza de meterla en el ángulo

Trece años atrás, cuando mi abuelo se recuperaba de un derrame que lo había deja postrado desde hace varios meses, entre las primeras palabras que pronunció le preguntó a una de las personas que lo cuidaban si ya habían pasado las elecciones (las que ganó Abdalá Bucaram). Tenía 11 años pero siempre recordaré este evento. Jorge Enrique Adoum (poeta ecuatoriano) es el que mejor podría explicarlo. En su libro “Ecuador: Señas particulares” menciona que los ecuatorianos únicamente demostramos nuestro patriotismo cuando juega la selección de fútbol, cuando derrocamos a algún presidente o cuando nos toca ir a las urnas. Así el ejemplo de mi abuelo representa el sentimiento de gran parte de la nación creyente que con acudir cada cuatro años al respectivo recinto electoral (durante los dos últimos han sido cada seis meses), aportamos para el cambio que necesita la nación, sin importar, repitiendo otra parte del libro de Adoum, que “nos hemos convertido en espectadores de nosotros mismos, y lo que es peor, en espectadores pasivos de nuestra indolencia, de nuestra desgracia…” Y mañana domingo 26 de abril será otro día de elecciones, con un precedente de campaña electoral donde nunca se debatió, donde el objetivo no fue presentar propuestas sino vender un producto (en pulcro frasco), y que el candidato publicitado sea el top of mind entre toda la oferta.


Churchill en su época a la cabeza de Gran Bretaña prometió sangre, sudor y lágrimas y los británicos confiaron en él. En el mes de febrero Alfonso Reece escribía en su columna del diario EL UNIVERSO que “lo perfecto es enemigo de lo posible… lo que se tiene que hacer es buscar lo bueno dentro de lo posible”, continuaba diciendo que “en una democracia donde las dos corrientes, liberalismo y socialdemocracia, se alternarían en el poder mediante procesos electorales. Cualquiera que gane se compromete a cumplir un mínimo que incluye la prevalencia del Estado del derecho, de la democracia representativa y de la separación de poderes… A los liberales puede que no les guste la salud y educación gratuitas; a los socialdemócratas no les gustará la intangibilidad del mercado y propiedad privada. Pero hay que llegar a ese tipo de transacciones si queremos llegar a alguna parte. De lo contrario estaremos fundando la República cada diez años”. Juan Villoro, genial escritor de fútbol, después de haber presenciado una práctica de la selección brasileña y observar como se habían desafiado Rivaldo y Giovanny apostando cual de los dos podía dar más tiros seguidos en el palo, entendió que para meterla en el ángulo el jugador debe tener una cantidad increíble de sufrimiento acumulado. Y así los ecuatorianos con un inmenso sufrimiento mañana esperaremos con nuestra elección de dignidades políticas ponerla en el ángulo, imposible para el arquero. Pero esas ganas de encontrar un salvador que todo lo pueda y que satisfaga a todos, tal vez haga que la bola pegue en el palo o la saquemos del estadio, con alguien que al final no cumpla nada y provoque caos.

El negro Fontanarrosa escribió, para la revista Soho, que en el fútbol los hombres por nuestros años de práctica somos casi unos profesionales: la cantidad de veces que hemos pagado por la cancha, por comprar zapatos, por levantarnos temprano un fin de semana para jugar. Por eso sabemos cuando alguien le pegó bien al balón, el dolor que sintió en las canillas un delantero que fue derribado por un sanguinario defensa, cuando un árbitro está en las nubes pitando otro partido. Razones por las que el negro (y muchos hombres) desconfían cuando señoritas aparecen en la televisión comentando fútbol (algo que tal vez nunca jugaron). Así los ecuatorianos con tantos comicios electorales deberíamos ser unos expertos en elegir a los candidatos. Lástima que otra vez ni siquiera le peguemos al palo porque muy pocos de los aspirantes valen la pena, y que como país no tengamos memoria y muchos se resignen a votar por alguien que fue derrocado año atrás.

2 comentarios:

•Laura Avellaneda• dijo...

No entiendo por qué durante los dos últimos años tuvieron que votar cada seis meses.

Acá estamos más o menos igual. El gobierno adelantó las elecciones legislativas para encontrar a la oposición toda desarmada (como si fuera una táctica futbolera de atacar rápido antes de que formen la barrera).

Raul Farias dijo...

Mmmm en el 2006 se efecturaron las elecciones a presidente (gano Correa), en abril del 2007 una consulta popular si queriamos una nueva constitucion (gano el si), en septiembre del 2007 elegimos los asambleistas que la iban a llevar a cabo (mayoria de la bancada para el partido de Correa), luego en septiembre del 2008 se voto por si nos gustaba la constitucion que se habia elaborado (gano el si) y ayer para presidente, diputados y otras dignidades (gano Correa).

A excepcion de una destitucion que hubo de los diputados anteriormente elegidos por los asambleistas se lo trato de hace los mas democratico posible, el problema fue el desgaste en las propuestas por parte de la ridicula oposicion.

Saludos