30 de abril de 2009

Time to say goodbye (un goodbye de chao y no de adiós)

La ópera nunca me ha gustado, en realidad nunca me han gustado las actuaciones histriónicas donde se debe hacer un esfuerzo supremo para contar una historia. Solo provocan nervios, sonrisas nerviosas. Lo de las grandes voces, acompañados únicamente de una orquesta o sus cuates tenores, es otra cosa: Un privilegio de escuchar. Y lo más destacable de estas composiciones son sus letras, precisamente por su sencillez que resultan perfectas acompañadas por una poderosa voz. Sarah Brightman canta junto a Andrea Bocelli y la Orquesta sinfónica de Londres “Time to say goodbye”. La letra es bellísima, originalmente cantada en italiano, de esas que dejan todas las emociones de uno desparramadas en el piso, como la escena de un atroz crimen; y ahora justamente la recuerdo porque después de nueves largos meses me despido de Cuenca (de esa Cuenca que pude descubrirla a medias, sin ser un completo voyeur porque los planes eran otros, pero de la que pude degustar muchas cosas y las ganas siguen ahí de seguir descubriéndola, desnudándola, verle su verdadero rostro) y las estrofas son un recordatorio del futuro planeado después de haber vivido y marcharme de otra ciudad: Es hora de decir adiós/ países que nunca/ he visto y vivido contigo,/ sí que los viviré ahora/ contigo partiré/ en los buques de mar/ yo sé qué/ no, no, ya no existen,/ es el momento de decir adiós…

Y aunque la lírica de la canción de Brightman no es una analogía de la realidad, porque no es como decía Drexler que solo necesita su Guitarra y a vos (en mi caso solo una mochila y un par de libros), el próximo destino será Buenos Aires, el 7 de mayo estaré ahí para gritarle: Hey, que te pasa Buenos Aires, es con vos, no es la tecno y el rock… cuando estés así sácate el diablo de tu corazón. Dos meses recorriendo Argentina por lugares que nunca he visto y vivido, visitando familiares y amigos en el primer otoño que tendré. “En ese frío que siempre complica las cosas”, como decía Julio Cortázar, porque “en verano se está tan cerca del mundo… hay que ponerse el pulóver azul, cualquier cosa que vaya con el traje gris, el otoño es un ponerse y sacarse pulóveres, irse cerrando, alejando”. Y como es primera vez, nervios incluidos, ojalá que le puede dar vuelta a las palabras del cínico de Cortázar.

Buenos Aires 6 días y luego a Montevideo (Uruguay), después Rosario, seguido de Santiago del Estero (tiempo con la familia), Tucumán, Jujuy, Mendoza, Chubut, Córdoba y de vuelta a Buenos Aires. 60 días entre tomar dos aviones. Buscando mudarme a la calle de la alegría como canta Sabina, pero mientras tanto disfrutar de la tierra de donde viene la mitad de mi ascendencia. Descubrirla por sus sabores, olores, mujeres y el resto de su gente, y no tanto por sus edificios, próceres o confort. Solo, en esa soledad que te restriega la realidad en la cara, te obliga a comerla y no te deja vomitarla, te rasca con su puntiaguda uña en la noche pero que es tan necesaria. Trabajar para disfrutar, así que ha llegado el momento de echar el resto, hacer el aguante porque el futuro monótono, ese de trabajo, familia, saludos convencionales, microondas, meriendas a las siete en punto aún no importa y el destino es ignorado. A partir del 7 de mayo la administración del blog entra en vacaciones, pero por lo pronto mañana será “time to say goodbye” a Cuenca (un goodbye de chao y no de adiós) y el último recorrido por el Cajas.

7 comentarios:

Pepe dijo...

Que buenas vacaciones!!! que las disfrutes!!!

Bueno pues tienes un largo periodo y grandes paisajes para dar rienda suelta a tu pasion fotografica, de la que tanto hablas en tus posts.

Trata de subir fotos d elos paisajes por lo menos para que no quede abandonado el blog...

Max dijo...

Muy hermoso este post Raúl, como todo lo que escribes. Aunque comento pocas veces soy un fiel lector de lo que publicas.

La elección de Bocelli y Brightman en "Time to say godbye" ha sido muy acertada.

Espero no nos abandones mucho tiempo.

Saludos

Raul Farias dijo...

Pepe y Max: Gracias por los saludos. Voy a ver si posteo algo de lo que vea a Argentina... Buena recomendacion Pepe.

Suerte a ustedes tambien en lo que hagan

•Laura Avellaneda• dijo...

Sí, yo también lo noté. Supongo que, por el tono de la letra, es un alusión implícita a esa cancion de los Beatles.

La voz de esa mujer me encanta (es decir, me produce encantos). Ya tengo otro texto acompañado de una canción suya. Pero voy a esperar para subirlo para no cansar a mis lectores.

Gracias por pasar.

•Laura Avellaneda• dijo...

(luego de leer el post)

¿Así que te venís por estos lares?

Yo te recomendaría que no dejes tan olvidada en tu guardarropas la ropa de primavera... porque entre el solcito estamos teniendo días de hasta 27º C, más o menos. Por la noche refresca, pero de día parece casi una extensión del verano como yo no recuerdo que haya sucedido otros años. A esta altura, ya deberíamos estar usando bufanda, pero yo me paso todo el día en remera y ando bien.

Pregunta indiscreta:
Siempre que se hace alusión a Argentina, pero más especificamente a Buenos Aires, es inevitable caer en el lugar -¿común?- de las mujeres. ¿Por qué será? ¿No es un mito eso que dicen por ahí? ¿Eso que los porteños se encargaron de desparramar por todas partes del mundo que hasta ellos se lo terminaron creyendo?

No sé. Vos decime.

Raul Farias dijo...

Mmmm en tu primer comentario era por lonely people de tu post o alguna cancion con el mismo titulo de Brightman (que me encanta la verdad, aunque la voz de Bocelli es lo mejor)...

Osea que lo recomendado por Cortazar de los puloveres estaba mal. Te hare caso entonces y con esto del cambio climatico el mundo es el que esta de locos... De ahi lo de las mujeres lo trato de ver en todos lados. No es por afan de conquista sino por saber como son las mujeres de todos los lados que visito. Si son risueñas, si son conservadoras, si son parcas, si tienen aires de princesas cuando unos las trata y un largo etcera.

Saludos

Raul Farias dijo...
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