27 de marzo de 2008

Revolución silenciosa

“No hay conservación sin desarrollo ni desarrollo sin conservación”. Bajo este principio en el territorio de Doñana – España. Las instituciones gubernamentales, empresarios, organizaciones representantes de la sociedad civil, técnicos, universidades y el conjunto de la población en general, elaboraron el Plan de Desarrollo Sustentable que pretende mejorar la calidad de vida y el hábitat de este lugar denominado Patrimonio de la humanidad.

Con la participación de todos los habitantes han podido lograrlo y, demostrar que planes de desarrollo participativo, con educación a todos los sectores y sensibilización general son posibles de llevar a cabo y con éxito, a través de una planificación ecológica y otorgando un papel a cada actor en la indagación, elaboración y seguimiento del plan. “Revolución silenciosa” lo llaman sus principales voceros que con participación, compromiso, calidad, consenso, conciliación y respeto al medioambiente muestran que se puede un desarrollo que no solo se exprese en crecimiento económico sino en la conservación de los espacios que les dejaron sus abuelos.
Las pruebas están en la reducción de las tasas de desempleo en un 42% desde la puesta en marcha del plan, cifra superior al 36% andaluz y 32% nacional y, un crecimiento en un 5.8% de la renta per cápita a diferencia del 2.4% que muestra la media de la región de Andalucía. Resultados dados a través del aumento de 400 hectáreas a 1000 que promueven tipos de cultivos integrados y agroecológicos, también la explotación responsable de los recursos turísticos, la modernización de infraestructuras, mejoras en cantidad y calidad de las aguas utilizadas para diferentes fines, una regeneración ambiental y la modernización de las estructuras económicas mediante un fuerte tejido social y empresarial.

En el Ecuador está la propuesta de dejar bajo el subsuelo el crudo del Yasuní, opción interesante si es debatida y no se dé que cada uno de los grupos conservadores, industriales, empresarios o políticos tomen su postura sin antes determinar cuestiones en común, donde el desarrollo del tejido productivo de esta zona vaya perfectamente ligado con el capital natural que se cuenta y que este capital no reciba mayores impactos, evitando la degradación ecológica. Haciendo un paréntesis para recordar como la extracción de crudo genera una cantidad considerable de aguas tóxicas que pueden ir a parar a los ríos (en este caso en la provincia de Napo, afluente del Amazonas).

Los objetivos a perseguir deben ser mejorar la calidad de vida, el hábitat y lograr una armonía del ser humano con la naturaleza. Siendo posible en el Yasuní desarrollar actividades productivas, pero el crecimiento económico de estas o su expansión no debe ser mayor a la capacidad de recuperación de la zona; donde opciones como el ecoturismo, la investigación y desarrollo en plantas medicinales, agricultura con tinte ecológico, explotación controlada de madera y otras actividades son posibles, tratando de concentrar o trasladar los objetivos de cantidad a calidad en la producción y, con una fuerte educación que permita que el valor agregado de las distintas ofertas sea la promoción de principios de conservación, que junto a los ingresos esperados a obtener de la propuesta, serian una gran alternativa para el futuro pospetrolero de la nación.

Es posible llevar a la realidad la iniciativa Yasuní con gestión propia de recursos, recordando lo que decía el vicepresidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson en 1913: “Un país es poseído y dominado por el capital que en él se haya invertido”, mencionando que estos espacios biodiversos son habitados por personas con tradiciones milenarias y que nosotros deberíamos ser los que aprendan de ellos, o que por lo menos busquemos un marco de mutua cooperación donde al final todo sea “un espacio de ecuatorianos para el mundo”, administrado por sus pobladores, con la confianza otorgada por el resto del país. Una verdadera revolución se puede empezar a partir de la conservación y el desarrollo.

Fuentes:
Las venas abiertas de América Latina, Eduardo Galeano.
Memoria 1997 - 2007, Fundación Doñana Siglo XXI.
Bases para el II Plan de Desarrollo Sostenible. Doñana, Fundación Doñana Siglo XXI.
Proyecto ITT Opción 1: Conservación de crudo en el subsuelo, Equipo técnico de Oilwatch.
Conservar el crudo en el subsuelo por el país, por el Yasuní, por su gente, Equipo técnico de Oilwatch.

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