23 de enero de 2009

Informe sobre ciegos

Estas líneas no tratan de un mundo dominado por los no videntes y dueños del infierno, ni sueños de pájaros o laberintos que conducen a milenarias pirámides; lo que si tiene de parecido con el surrealista mundo de Sabato es la conspiración de organizaciones dispuestas a todo por enriquecerse.


En 1851 la Reina Victoria de Inglaterra decidió borrar a Bolivia del mapa (en palabras de ella: Bolivia no longer exists) después de que su enviado diplomático fue expulsado del país, paseándolo a lomo de un burro. Ante semejante insulto y al no poder con su poderosa flota naviera someter a la altiplana nación, sin puerto, a los deseos del Imperio Británico, su majestad tomó la determinación de desaparecer a Bolivia de la cartografía mundial. Esto de que los grandes dominadores actuales no sepan que existen naciones pobres o no conozcan su situación social no es cosa del pasado.

Según OXFAM, en su informe Visión de negocio, en Bolivia la pomada antibiótica para curar la conjuntivitis que puede dejar ciego a un recién nacido cuesta cuatro veces más que en España, país con una renta per cápita diez veces mayor. El 75% de las cegueras son evitables y el 90% de la ceguera mundial está ubicada en los países en desarrollo, existen actualmente 30 millones de personas no videntes y 200 millones con severos problemas de visión. Como el Sida y la malaria, la ceguera evitable tiene razones estrictamente sociales en su proliferación, que si no son tratadas implican incapacidad de trabajo, pérdida de estatus social y dependencia total, pudiendo generar incluso mendicidad. Las causas además del entorno insalubre y los escasos medios técnicos, son los altos costos de los medicamentos debido a las leyes de protección de patentes de las farmacéuticas que pueden llegar hasta los 20 años.

“La sólida protección de la propiedad intelectual es la clave del libre comercio y del acceso global a los mercados”. Las palabras del saliente George W. Bush resumen el aspecto empresarial que domina la industria de la salud, así la OMC diga que el aspecto humano debe primar sobre el comercial, la realidad es distinta. Millones de personas pobres alrededor del mundo dependen de la comercialización de medicamentos genéricos producidos en países con legislaciones favorables para su producción como Brasil e India; pero con el hostigamiento de multinacionales farmacéuticas y la apatía e inacción de naciones ricas, esta producción y comercialización corre graves peligros.

Varias ilustraciones didácticas alrededor del globo existen de estos problemas, como San José de Chiquitos en Bolivia. En una región rural y pobre de difícil acceso, dos oftalmólogos dos veces a la semana van a atender, diagnosticar, y operar a cuanto enfermo alcance, todo utilizando medicamentos genéricos; en Nepal el costo por los problemas de ceguera es de 88 millones de dólares, lo equivalente a seis veces el presupuesto en salud de la nación; y en Canadá, gracias al lobby farmacéutico, se frustró la idea de producir genéricos en esta nación, lo mismo que la India que ya no puede exportar libremente genéricos a precios razonables.


30 millones personas en Bolivia no tienen acceso a los medicamentos por razones de costo, y 75 mil millones de dólares, según la OMS, es el costo económico de los problemas relacionados con la vista, mientras que 200 millones de dólares servirían para la prevención de estos. Desde 1975 hasta el 2004, de las 1556 nuevas sustancias farmacéuticas comercializadas, solo 21 estaban destinadas a tratamientos de enfermedades en países pobres. 90% del mercado de medicinas se concentra en EUA, la UE y Japón, lo que demuestra que los mercados pobres y marginales no ponen en riesgo las ganancias de estas grandes compañías.

En estos tiempos que se promueve el libre comercio como solución a las crisis mundial es este ideologismo y no la erradicación de aranceles el causante de preocupación.

No hay comentarios: