14 de febrero de 2010

Resolviendo acertijos

Tengo mi revista Rolling Stone de febrero del año pasado con AC/ DC en la portada. Además de las entrevistas a los Young, Metallica, Elvis Costello y a la espectacular Kate Perry, en las últimas páginas, entre recomendaciones de libros y películas, hay un comentario acerca de cómo en el cine aparecen cada vez menos films que marquen una época, y como las series de televisión son las que ahora tienen guiones y productores que se arriesgan en lo creativo y no simplemente van a lo seguro. Tanta verdad en aquel comentario. Y si hablamos de series, una por encima de todas. Mi favorita: House M.D. (Dr. House a.k.a.).


Mezclar A Sherlock Holmes (para más similitudes consultar Wikipedia) y a alguien con personalidad de estrella de rock, con mucho de Keith Richards y Mick Jagger (y que los cita con frases en medio de un episodio como You can´t always get what you want o en los que aparece Honky Tonk Woman en versión blues) es una idea para arrancarse los cabellos y entregárselo como tributo a su creador. Exagerar esto es mejor aún. Entre las típicas series de romances en quirófanos y salas de espera o en las que se retrata a médicos sin vida social que le dedican todo su tiempo a los pacientes, que un doctor jefe del departamento de diagnósticos, misántropo (tiene un solo amigo, Wilson – que vendría a ser Watson -), ateo, discapacitado (usa bastón), adicto al Vicodin, al alcohol, a la verdad y a lo totalmente racional, maestro de la ironía y del sarcasmo que se mofa de sus pacientes y de sus colegas, que ve estúpidas telenovelas pero se burla de otras series de televisión (save the cheerleader, save the world), que toca el piano y la guitarra, que únicamente acepta los casos que representan un verdadero desafío para él (o para probar la inexistencia de lo metafísico), es algo que realmente vale la pena ver. Y el egoísta Gregory House (Hugh Laurie) es la serie. Todo gira alrededor de él y su cerebro.

Los episodios siguen el mismo formato: no continúan la trama del anterior, todos son misterios separados, que comienzan con el futuro paciente en una actividad determinada y el momento en que colapsan, luego una de las mejores introducciones que existen para un programa y después de los comerciales vemos a House y su equipo lanzando ideas para dar con el diagnóstico del paciente, entre los consejos moralistas de su amigo Wilson, la relación de amor-odio que tiene con su jefa, Cuddy, su adicción a las pastillas, algo de la vida persona del resto del elenco, todo hasta encontrar una epifanía que resuelva el acertijo, y todo se resuelve con melodías a lo Regina Spektor, Jack Johnson, blues o algo de folk (parecido a la banda sonoro de la excelente Away we go). Nada fuera de lo común en la forma, pero en el fondo, en la esencia, es donde se destaca la serie. Un programa con la premisa de todo el mundo miente puede aportar mucho. Casi una obra arte. Con capítulos que están considerados entres los mejores momentos de la historia de la televisión (uno es en el que a House le disparan).


Como a todo lo que me realmente me ha gustado, a House llegué tarde. Empecé a verla cuando pasaban la cuarta temporada en Universal Channel, por suerte también, gracias al ser la estrella del canal (la serie más vista en el mundo en el 2008), la transmiten todos los días. Siempre vi los capítulos de corrido. No esperé los seis meses de ley para cada nueva temporada. Por mi falta de cable tuve que comprar la versión pirata en una tienda de la 5 season. 24 episodios en 10 días. En 10 días ver a Wilson distanciarse de House, a Cuddy adoptar un hijo, a Kutner suicidarse y a House volverse loco (me quedo con el episodio en el que varias personas mueren por haber recibido transplantes de la misma persona, el del secuestro en el hospital, el del cura alcohólico y pedófilo, el del síndrome de encierro y el de la despedida de soltero de Chase). Esperaré la sexta temporada con House en un hospital psiquiátrico, libre de drogas.

Milagros Amondary para la Revista Rolling Stones escribía que House no tiene complejo de Mesías (salvar al mundo) como la mayoría de médicos, sino complejo de Cubo de Rubik (resolver el acertijo). Continua diciendo que en el capítulo final de la quinta temporada, las piezas se movieron, el verdadero acertijo es House y lo que sucederá ahora que se está volviendo loco. Tendré que esperar.







5 comentarios:

Manu Sava dijo...

House es adicto al Vicodin, yo soy adicto a Dr. House. También llegué tarde, en la cuarta temporada pero, a excepción de algunos capitulos, creo ya haber visto la mayoría.
Muy buena serie, buen post!

Raul Farias dijo...

Manu, House es lo max... es como si reunieras a un grupo de amigos y los dejaran hacer lo que les da la gana.

Estoy esperando el reprise de la 6 temporada para ver si House está realmente loco.

Saludos.

amanda dijo...

Una vez en la facultad me burlè de un compañero que deseaba ser pediatra como Clooney en ER. Una profesiòn y madrugadas dignòsticas despuès, gracias a los altruistas de TV CABLE, me retractè del comentario cuando conocì a este ìdolo televisivo : "todos los que queremos ser internistas" en algùn momento deliramos con House, màs alla del gènero. Y aunque parezca increìble hay un montòn de mounstruos anònimos en los Hospitales ecuatorianos que no le piden favor al personaje, aùn como personajes.

Coincido en todo contigo, la calidad de la serie es excepcional. Y a mì me llega a impresionar mucho como los creadores salen de la ligereza de la "sucedida" vida hospitalaria para armar guiones con los textos clìnicos de perfecto encaje semiològico.

Gracias por el homenaje a ese Hèroe.

Raul Farias dijo...

Amanda:

He conocido a varias House en cuanto a personalidad pero que no me han dado nada de confianza en varios hospitales... A varios Wilson también...

Creo que una vez en El Telégrafo Tina Zeraga escribía de como los adolescentes se influenciaban con las series que ven (a muchos le dan ganas de ser CSI)... seguro que si hubiera visto House a los 16, seguro que me daban ganas de ser médico.

Mmmm y por cierto ya que eres medica: la otra vez conversando con alguien de House, me contaban que los diagnósticos de House son dificiles de creer (casos casi inventado)... Ya sé que en la serie a más de un paciente le hacen cirugía cerebral pero son imposible??

Saludos

amanda dijo...

Algunos casos dan las soluciones que quisieramos tener, como un modelo biofìsico de neuronas y cerebro, pero que en efecto estàn en desarrollo. Otros, muy a pesar de lo que digan algunos detractores, muchos que piensan que la medicina es un "apostolado" "sacorsanto oficio", podrìa enumerar en casi todos los episodios casos relatados directamente del Harrison (internal medicine book) que usamos siempre y muchos guidelines de la American Heart y asì, o sea que los casos que antes se llamaban "de libro" se pueden llamar de televisiòn! ja!.Nada lejos de la realidad.

otro saludote!