9 de agosto de 2008

Ciudadano universal tratando de practicar el buen vivir

Prefacio: ¿Quién cree conocerlo todo antes de los 25 años? (solo los parricidas que piensan en desechar todo lo pasado, asesinando al maestro). A la final no hay objetivos, solo escribir, quince minutos de fama, de un adicto a los cuentos que ahora quiere inventarlos. La masa utilizada: Su realidad y algo de imaginación para el futuro.

1er acto: Septiembre del 2007, el personaje principal de la historia se encuentra en su escritorio, aburrido en un empleo que detesta. A pesar de haber estudiado administración, sus pensamientos están más cercanos a los conceptos de enajenación, que a los relacionados con la división del trabajo. Su única satisfacción es escuchar a Pink Floyd, Bob Dylan y otros rebeldes revoloteando con sus voces en los rededores (yellow submarine). No es un seguidor de reality shows, pero siempre ve Anthony Bourdain, sin reservas, porque piensa también en viajar por todo el mundo, conociendo costumbres y personas comunes, que narren historias, en todas sus visitas.

Este programa y las lecturas de Sobre héroes y tumbas (bizarra guía de Buenos Aires), libro que jamás se cansara de ser citado; Rayuela (Paris a la palma de una mano); y un montón mas de textos, que convertirían a esta pagina en una guía literaria, le han provocado una sensación de inconformidad con su estilo de vida.

2do acto: Así comienza la travesía: Octubre y un bus a Quito, me comentan que voy a trabajar en Chaupiloma (desafío a buscar en el mapa). La noticia parece más intrigante que emocionante, ¿qué me espera? Respuestas: Cambio total de vida para un citadino: Acostarme a las 9 p.m., respirar aire totalmente puro, tener sentido de comunidad en todos mis actos. Creo no haber enseñado nada a los chaupilomeños, ni hice todo lo planeado; sin embargo fui yo el aprendiz de ese buen vivir, aprobado y recomendado, que no debe estar en la Constitución, porque nadie puede decirte como llevar tu vida. Muchas veces también me las di de Anthony Bourdain comiendo Cebichocho en Otavalo o cuy asado en Cayambe. Así conocí valiosas personas.

Año nuevo y nuevo viaje, esta vez brincar el charco, gracias a una beca. De Europa conocí España (Huelva, Moguer, Córdoba, Sevilla, Granada Barcelona, Madrid y Toledo) y algo de Portugal (Lisboa, Faro, Albufera, Cabo de San Vicente y otras playas), en un viaje surrealista donde creí que únicamente iba a ampliar conocimientos académicos. Para suerte me equivoque y tuve muchas experiencias personales. Y aunque no hubo faceta de Anthony Bourdain (debido a la chirez y depreciación del dólar), ni pude conocer mucha gente propia de los lugares visitados, tuve la oportunidad de ver la obra de Picasso Goya y Rembrandt, regodearme por Toledo, disfrutar de la arquitectura de Lisboa, ver el rio tinto de Platero y entrar a castillos del siglo XIV, viajes realizados con las mejores personas que pude haber conocido. Gracias a ellos me enamore del interior de Argentina, Uruguay me parece refrescante y Guatemala sutil y salvaje.

3er acto: Ahora viviendo en una nueva ciudad: Espero no tener que tatuarme un ancla porque mi vida se detuvo aquí, aunque voy a disfrutar esta nueva aventura totalmente. Quiero seguir conociendo y viajando, solo espero que los mismos políticos, promotores de la globalización, no me lo impidan. Continuara…

7 comentarios:

Anónimo dijo...

en que ciudad es el tercer acto?

Raul Farias dijo...

Cuenca - Ecuador

Anónimo dijo...

y en que trabajas que viajas tanto? parece muy interesante tu trabajo!!!

Raul Farias dijo...

Un voluntariado con las Naciones Unidas. Para mas informacion ya sabes donde contactarme. Perdon que no te conteste nada mas pero no tengo idea de quien eres, y utilizar los comentarios del blog, como intercambio de informacion personal, no se que tan bien esté.

christine dijo...

¿Por qué?

Raul Farias dijo...

Cristine:

¿Por qué, qué? Si es respecto a la información personal en el blog: Puedo debatir, pensar, hablar de experiencias, etc. Pero dar direcciones, telefonos y otras cosas, que no solo me involucran a mí, no se las doy a un anónimo.

Me encantan tus posts personales de viajes, lecturas, sexo, por qué hinchas al equipo contrario, etc. Pero en nada de eso das direcciones o lugares.

Lee el siguiente post "Leyendo al enemigo" y ahí quedará comprobado que no es totalmente verdad eso de: "no caminamos por el mismo lado" que mencionaste en una anterior ocasión

christine dijo...

Entiendo y comparto perfectamente tu punto sobre no compartir información demasiado personal en un blog de acceso público (people does funny stuff), pero creo que el anónimo (que no sé exactamente porqué he decidido que era una quinceañera) no quería tu teléfono, dirección o número de cédula, sólo conversar un poco sobre tu trabajo, que efectivamente suena interesante.

Ya había leído tu post "leyendo al enemigo" que me fue muy agradable (y los comentarios que no me fueron tan simpáticos), Marx me pone triste por la misma razón que me ponen triste los fundamentalistas de mercado: reducen al ser humano a una suerte de hommo oeconomicus, y a mí me gusta pensar que somos más que eso (y Galeano, Sabato o Cortázar lo demuestran).

Disfruto como no tenés idea tus posts, lo de que no siempre vamos por el mismo lado es por algunos comentarios aislados, a tu blog no lo suscribo en un 100% porque eso no hago ni por el mío, pero se acerca.