7 de noviembre de 2008

Winds of change

En 1947, Friderich A. Von Hayek (Premio Nobel de economía en 1974 y autor del famoso libro “Camino a la servidumbre”) convocó a una reunión en el hotel du Parc en la villa Mont - Pelerin, Suiza con la finalidad de discutir la actual situación y el posible destino del liberalismo teórico y práctico. Asistieron 36 intelectuales, entre economistas, historiadores y filósofos, destacando la presencia de Milton Friedman (Premio Nobel de economía en 1976).

Al finalizar los debates y discusiones, como en toda reunión o convención, se realizó una declaración de principios, en la cual se plasmó la preocupación por los valores de la civilización, donde según los miembros de la sociedad, en la mayoría de países no existían las condiciones esenciales para la dignidad humana y la libertad.


Al estar Friedman y Von Hayek presentes en la localidad de Mont Pelerin, ya se podrán imaginar la resoluciones o caminos a seguir elegidos para dejar en el pasado estos problemas (además del constante desprecio hacia Keynes y el modelo de bienestar): Liberalismo al máximo, algo parecido al Consenso de Washington y al resto de políticas del dúo dinámico de los ochentas: Thatcher – Reagan.

Sin querer poner a un lado los problemas discutidos en la villa suiza, los cuales creo que son acertados, resalto esta historia porque siempre me ha parecido desagradable que en estas convenciones se reúnan únicamente personajes con el mismo pensamiento, que comparten las mismas ideas y visión. Sean estas reuniones de liberales como la sociedad de Mont - Pelerin, que en el 2005 se celebró en Guatemala; o de socialistas como el Foro de Sao Paulo, donde son miembros los presidentes: venezolano (Chávez), boliviano (Morales), brasileño (Lula da Silva), ecuatoriano (Correa) y otros (Ortega, Lugo, Vásquez, etc.). Lamentablemente este fenómeno de segregación, ya no solo se da entre grupos de intelectuales (como la sociedad Mensa, si dejamos a un lado las ideologías políticas), sino que ha pasado a formar parte de las actividades cotidianas.

Las cámaras de comercio, para sus convenciones, solo invitan a personajes como Vicente Fox o Aznar para que expongan sus ideas; la moda de las ciudadelas burbujas reúne a familias con similares estilos de vida (se recomienda ver Desperate Housewifes), así que ya sabemos en el futuro como pensaran sus hijos; los bares o sitios de esparcimientos ahora son segmentados (bares solo para rockeros, bares solo para “gente bien”, bares para homosexuales, y otros); los colegios y universidades parecen tener una única ideología, donde se congregan estudiantes pertenecientes del mismo estrato; incluso las playas de Brasil, único lugar en uno de los países más desiguales del mundo, donde no existía ningún tipo de discriminación por raza o condición socioeconómica, ahora se puede apreciar como los diferentes grupos han elegido ciertas áreas para congregarse entre sus pares; y entre otras semejanzas que recuerdan el odio de Juan Pablo Castel (personaje de El Túnel, libro de Ernesto Sabato) hacia los grupos, en el que los actores de estos conglomerados mantienen las mismas conversaciones y actúan de forma similar, desenvolviéndose como enajenados que piensan tener la verdad absoluta.

Personalmente, creo como forma de encontrar solución a los problemas, el camino de los consensos, el respeto y la tolerancia entre personas y grupos con diferentes ideas (sin que esto signifique dejarlas a un lado), y no en la adopción o imposición de determinada ideología o visión por todos. Esta vaga esperanza, casi extinta, por suerte, ha sido revitalizada por la nación que menos pensaba.

Los Estados Unidos, a pesar de la libertad y anhelos que inspira, frecuentemente me ha dado la sensación de un país dominado por los lobbies y élites económicas, en el que el resto de los ciudadanos esperan que nos se los moleste, un apartheid disimulado, donde cada grupo por no fastidiarse el uno al otro no ha ido en la conquista del total de los espacios.



Sin embargo, el martes 4 de noviembre, esta nación que antes tenía entre sus principales cualidades la solidaridad y el trabajo duro, y no la especulación y acumulación, no le importó votar por un presidente de color (de una minoría que representa el 12% del país), y esta elección no se dio por un sentimiento de culpa causado por una deuda social e histórica hacia los afroamericanos, sino por la necesidad de unidad, tolerancia y diálogo, que la administración Bush, hombres de traje negro en Wall Street y otros grupos de poder nunca entendieron.

Winds of change se escuchaba cuando el muro de Berlín fue derribado y Winds of change es lo que se siente en los alrededores gringos ¿O es Yes we can?

Esquirlas: Del saludo y felicitaciones de los republicanos hacia Obama no comento nada, porque si lo hago, también debería aprobar que Rafael Correa hable de unidad después de insultar a todos sus rivales de turno./ En el 2006, Alianza País me era lo más parecido en Ecuador, a un movimiento de personas con diferentes pensamientos, algo de eso queda, pero ya se sabe quién es el que decide al final/. De Obama, por ahora solo podemos opinar del efecto que resulta su elección, a partir del 20 del enero podremos hacerlo de su gestión.



1 de noviembre de 2008

Estragos de la monotonía: El Cajas, Hemingway, Vargas Llosa y Lawrence of Arabia

Bentley: Oh. Well, I was going to ask...eh; what is it, Major Lawrence, that attracts you personally to the desert?; Lawrence: It's clean.

Una extraordinaria escena, donde T.E. Lawrence contempla el vasto desierto, acompaña a este diálogo de Lawrence of Arabia, en el que Peter O´Toole (personificando a T.E.) responde a las preguntas de su compañero (Bentley). Son las pláticas de películas como esta, que a uno lo ponen a pensar en todo lo que lo rodea y debió pasar para llegar a presenciar ciertos momentos en particular.

Son tres meses de monótono recorrido, cada quince días, Cuenca – Guayaquil los viernes y Guayaquil – Cuenca los domingos; cuatro horas de agobiante trayecto junto a desconocidos de los que nunca sabré algo y no recordaré después del fin de semana, todo con el motivo de visitar a la familia y amigos. Así, en esa soledad de cuatro horas, los únicos compañeros de recorrido son libros que ya forman una pequeña biblioteca en la memoria, pero estos textos quedan a un lado una vez que el bus o automóvil que me transporta entra al valle del Cajas, y el escenario ahora presente ante todos, sin contemplaciones, nos arroja fuera del orbe; algo parecido a cuando recordamos nuestra mortalidad porque vemos un atropellado, pero en este caso, lo contrario.

La verdad no sé que tiene este lugar pero nunca me he cansado de apreciarlo, se puede verlo en la mañana gris y húmedo, al medio día en un cielo celeste con aspecto de mar que rebosa espuma con forma de nubes, en el atardecer bañado en sangre y acompañado de una bola de fuego con vagos tintes violetas que poco a poco se va extinguiendo, y en la noche negro salpicado con millares de puntos blancos que brillan como luciérnagas. Además de conocer la ubicación de cada una de las lagunas y otros puntos perfectos para admirar la obra de arte, llena de colores, que es la naturaleza, el aprecio personal hacia el Cajas es porque permite que despierte una imaginación que nunca hubiera creído.

Durante la última travesía, este lugar por el que he pasado un centenar de veces y que juega con mi mente, me ha permitido reconocer que he vuelto a la monotonía, ahí hace siete días, mientras fumaba un cigarro frente a una cascada, apenas visible por la neblina, tuve la certeza de que la vida me era más parecida a un cuento de Hemingway, agradable pero común, como Los asesinos o Las nieves sobre el Kilimanjaro donde todo sucede sin sobresaltos; y no a un relato de Mario Vargas Llosa, como Los cachorros donde a Pichulita después de jugar fútbol y cambiarse para volver a casa, se encuentra con un perro que lo muerde en la entrepierna, ¡paf! le amputan el falo (aunque en Ecuador esto es más común de lo que pensé) y se acaba toda la vida que el pobre Pichulita había conocido y soñado hasta el trágico cercene.

Y aún con los estragos de la intoxicación que causa la monotonía del Cajas, a cuatro mil metros de altura, como el inventar mil relatos y pensar en los millares de historias mudas existentes en estos lugares, hablando para dentro digo: Al mismo tiempo que busco algo parecido a lo que esperaba encontrar Lawrence of Arabia, pero al igual que el británico, solo sigo cabalgando por el desierto; si la monotonía me trae estos pensamientos: No está tan mal, creo, al menos hasta que encuentre algo menos estable.

Y en el instante en que apago el cigarrillo, que era la única luz entre la niebla, los pensamientos continúan tratando de descifrar qué es eso de la monotonía. ¿será algo parecido a lo de aquellos hombres que tienen la valentía de pasar toda la vida con una mujer y saben que todos los días se encontraran con el mismo lunar sobre aquel hombro femenino o con ese repetitivo brillo rojizo en su cabello a cierta luz del día? Y que al final eso, para aquellos valientes hombres, es algo que solo podríamos describir como belleza o como felicidad o la muerte que cada uno posee una diferente y tan propia, que te comprende mejor que nadie porque es la única que conoce tu destino o mejor dejémoslo ahí, y disculpen por los vagos pensamientos, que mejor se traducirían como delirios, ustedes saben, son los estragos de la monotonía.

28 de octubre de 2008

Jazzología

Jazzología, ciencia deductiva, facilísima de entender después de las 4 A.M.

Como concepto, descripción, analogía, o como se entienda, las palabras de Cortázar, que pueden encontrarse en la página 107 de la Rayuela, que finalmente terminé el día de ayer (así que tomo nota para comenzar a escribir de otros libros), es en palabras, la mejor referencia (junto a la que escuché viendo Sex & The city, donde el personaje de Sarah Jessica Parker mencionaba que el jazz le parecía un Pim Bum Bam Pom Pam Pum, mientras su pareja del rato la abrazaba por la espalda tocándole el estómago, simulando que ella era un contrabajo) que he escuchado sobre esa música que yo la defino simplemente como libertad.

La verdad es que mi historia con el jazz no puede estar alejada de la Rayuela de Cortázar, ambas son compartidas: Las descubrí al mismo tiempo y me acompañaron por decisión unánime durante varios pasajes de mi recorrido. Miguel, un amigo saxofonista, alumno de Lucho Silva y que ha compartido algunas veces escenario con Bolaños Jazz (lo que da una vaga idea de que no es un novato en la jazzología), me ayudo a dar los primeros pasos, escuchando a Groover Washington, Kenny G y algo de Norah Jones (ustedes saben: con los novatos siempre se comienza con lo pop, él no iba a profanar a los ídolos mostrándolos de buenas a primeras). Y yo, en ese entonces, un hippie en gustos del oido, que años atrás había sido un grundge, que empezó su historia musical escuchando Nirvana, Pearl Jam, Soda Stereo, Guns ´n roses, Fito Páez, Charly García, Héroes del silencio y el resto de moda noventera; para después avanzar (pero retrocediendo en tiempo) con Metallica, Yngwie, Ozzy, The Outfield y el resto de moda ochentera; y finalmente haber creído que por fin iba a encontrar algo de estacionalidad musical con Pink Floyd (los mejores discos del mundo: El wish you were here y the dark side of the moon), The doors, Dylan, The Rolling Stones…

Y yo (volviendo en las líneas), en ese entonces, un hippie en gustos del oído, que años atrás… (etc., etc., etc.), tuve que librarme de mi maestro jazzologo (Miguel un saludo a la distancia) y empezar a conocer mi propia adicción musical, y si sobraba el tiempo: a mí mismo. Y así el jazz como un pájaro que migra o emigra o inmigra o transmigra (gracias otra vez Cortázar) me fue introduciendo en su mundo sin orden, anarquía de New Orleans color negro, que es la mezcla de todos los colores (como el jazz es la mezcla de todos los ritmos), y entonces en ese mundo sin control, sin partituras y sin guías cayó de forma bizarra, Rayuela; libro que es un caos, pero al final a mí me sirvió como tutoría, y mientras Ronald les saltaba un John Coltrane (y otros grandes que eran preferencia de la Maga, Babs Oliveira, Etienne, Wong y al resto del Club de la Serpiente), que hacía bufar a Perico, desde la página 62 hasta la 109, yo en varios viajes y diferentes hogares, tenía la compañía de Duke Ellington, Satchmo, Charlie Parker y otros genios (inclúyase a Cortázar en esta lista). A Sonny Rollins, apoyándome con sus melodías mientras caminaba por el volcán Cayambe, a Nina Simone mientras jugaba al truco (y me daban una paliza) con Inti (uruguayo de Rocha), Jorge (argentino de Córdoba) y María Laura (argentina misionera); a Ray Charles en Madrid, ya solo y a un día de volver a casa, en el Populart (bájense del metro en Tirso de Molino o Anton Martín y avancen hasta la calle Huertas, o si no se dan, simplemente sigan la melodía) un grupo de dominicanos, cubanos y del resto del Caribe, tocaban what i´ve said y un repertorio propio de invenciones maravillosas, donde con una cerveza de 8 euros disfruté una de las mejores noches de mi vida; y en Cuenca, por ahora me acompaña Mile Davis y Amy Winehouse.

La verdad es que al jazz, con la excepciones de Fitzgerald, Sinatra y otro que no recuerdo, nunca ha necesitado de palabras, así que mejor dejo de escribir y comparto a estos genios de la libertad, porque ya son las 4 A.M. y la ciencia deductiva ya se deja entender.

- Nina Simone: Sinnerman



- Sonny Rollins: St. Thomas



- Ray Charles: What i´ve said



- Amy Winehouse: Tears dry on their own


25 de octubre de 2008

Promiscuos

La crisis hipotecaria es una enfermedad venérea que se contagia por no usar protección. En Wall Street diariamente se practicaban mezquinas orgías buscando el punto g con la técnica del levantamiento del Dow Jones. Así, con la ayuda de los chamanes Greenspan y Bush y sus pociones mágicas, se esperaba retardar la eyaculación y prolongar el placer al máximo de púberes recién salidos de la universidad que querían evitar su precocidad. Pero en los últimos días, el sistema eyaculó pus, propagando una epidemia, que al parecer, como el SIDA o cualquier otro virus, no tiene contemplaciones de raza, etnia o ideología. Todos sufrirán las consecuencias.

¿Y al enfermo que le recetamos? Repiten los médicos FMI y BM, con licencias caducas; pues algo de socialismo grita la Reserva Federal norteamericana. Los enfermos, de males menores, ya recuperados: Corea del Sur y Rusia protestan, pero como todos sabemos: al capitalismo y libre mercado nadie se le queja. 700 mil millones de anticuerpos es la primera dosis, esperando que la sangre circule por las arterias y venas, restableciendo los órganos, sobre todos los reproductivos para que siga la fiesta, pero parece que el efecto será temporal, porque taquicardia, paros y esterilidad son los reportes médicos que en Wall Street se escuchan todos los días. El tratamiento por ahora: Otros billones en dosis.

Más órganos son atacados, y células, glóbulos rojos y blancos dejan de funcionar, muchos mueren y otros quedan inútiles para el rato y como desesperada solución coprófaga, típica de chaman homeópata, se pide alimentarse de los desperdicios y en algo funciona, pero mayores efectos pareciera tener la necrofilia, esperando que el organismo dentro de poco otra vez esté vivo y más viril que nunca, para que los púberes de universidad puedan seguir inventando financieros kamasutras, con sinnúmero de mezclas y posiciones, porque como los doctores nos recomiendan, la actividad sexual mejora el ritmo cardíaco y prolonga la vida.

Y los médicos no realizan ninguna investigación para encontrar un antídoto más higiénico a la epidemia, siendo a simple vista el control la solución; no son necesarias vasectomías, ni flagelaciones de clítoris, ni fálicos cortes para los violadores. Las bajas fueron pocas: Los abuelitos de Lehman, Merryl Lynch, la tía Fannie y el tío Fred y AIG salvado de último momento; pero los que no fueron portadores de la ladilla, gonorrea, o sífilis, todas egoístas y codiciosas (tantas opciones, porque la verdad no se sabe y al final de cuentas no se ha investigado) reclaman de los expuestos que siguen. Los chamanes recomiendan el libertinaje absoluto, esperando que la misma enfermedad dé creación a la cura.

Estén todos contentos, porque con la ayuda de cada uno daremos con la solución, el apocalipsis pronto pasará y solo los pocos fuertes que quedarán, seguirán con su vigor y volverán a ser tan ricos como ayer, todo gracias a ese verde viagra que permitirá una nueva erección.

Esquirla final: La anterior ocasión ya mencioné, pero lo vuelvo a hacer, las palabras del Pájaro Febres – Cordero, de que los peores gobernantes son los que más nos alimentan de humor. Algo semejante podría decirse con la economía, así que comparto estas caricaturas.




24 de octubre de 2008

El Poncho y el Pájaro y sus columnas y otros columnistas

De Poncho Rentería no se nada más allá de sus columnas que publica semanalmente diario EL TIEMPO de Colombia (y tratando de buscar algo de él en el dios del internet: Google, me entero que también tiene un espacio de opinión en diario EL PAIS de Cali), y es por esa razón que me animo a escribir algo de él.

En vista de que cada vez que trato de redactar algunas líneas sobre la vida de alguien, siempre termino en copiar sus acciones más relevantes (con fuentes incluidas), por la fatalidad de no conocerlo y mi genética de admirar a prácticamente nadie, a lo mucho un profundo respeto para quien lo vale, el Poncho es la ocasión perfecta para inventar a alguien que existe.

El Poncho, para mí, es el arquetipo de izquierdista colombiano, intelectual de café o de aguardientico (eso por ahora no importa), un burgués bonachón al estilo de Alfonso Reece pero sin fanatismo e inclinado al otro lado de la balanza (left please). De estúpidos, sin sentido, chismosos y otros, son los comentarios que he leído de sus escritos; claro que otros lo apoyan pero en Colombia, en mi opinión, un país derechizado gracias a las (des) gracias provocadas por las FARC (y demás guerrillas), narcos y paras, y con un Álvaro Uribe como ángel de la guardia y pastor de los aterrados (indígenas marchan en Colombia, y ya por eso se habla de ellos como subversivos), pareciera que el Poncho no tiene espacio en el país del tintico.

Saliéndome un poco de lo que creo del Poncho: Al diario EL TIEMPO (en Cuenca también hay uno pero no es el mismo) lo comencé a leer desde el incidente de mi tocayo (para mi mala suerte) Reyes y la supuesta foto con el ministro Larrea. Me interesé en sus columnistas y todos ellos hablaban del eterno conflicto con las FARC, así le dedique un mes a pleno y sentí que en el vecino país del norte no existía pobreza, ni corrupción, ni delincuencia, solo guerrilla (es algo que me dejó perplejo: no solo que el conflicto armado provoca sus víctimas, sino que pone a un lado las soluciones para el resto de problemas colombianos). Pero la verdad es que después del periodo de intensa y serena lectura (porque la lectura serena, quiérase o no y hágase como se haga), al único que seguí fue al Poncho, porque además de arquetipo izquierdista y el resto de adjetivos de arriba, me recuerda a los colombianos tal los conozco: vivarachos, berracos y con una AK – 47 en lugar de lengua (lejos de la xenófoba descripción que me dan algunos amigos y paisanos guayacos). Además del sincero respeto, por la osadía del Poncho, claro está, de escribir sobre sus visitas a peluquerías, gimnasios y otros sitios de reunión frecuentes para el chisme, inventándose personajes que hablan del diario vivir colombiano (inclúyase aquí política, economía y demás).

En Ecuador en ese aspecto tenemos al Pájaro Febres – Cordero, quiteño nacido en 1950 y columnista de diario EL UNIVERSO; todos los domingos, con su cantadito quiteño y sin guardar mayor respeto a lo que algunos denominan el buen escribir (buen vivir, buen morir, buen dormir, etc.), escribe con humor y mordacidad sobre los eventos y personajes más importantes, transformando la realidad que nos inventan en la verdad que es, quitándole las caretas bajo las que se esconden sus actores (ah por cierto, la palabra persona tiene su etimología en la palabra máscara). Al principio, cuando un día decidí que debía comenzar a ojear los periódicos y ver que la realidad es algo más que un partido de fútbol o el contorneo de unas caderas femeninas, me pareció bastante raro que alguien con el apellido Febres – Cordero hablará de derechos humanos y se burlará de Gobiernos pasados (Santiago Roldós también se burla y critica sin ninguna misericordia a su familiar el loco), pero sin discriminación, lo leo domingo a domingo (su frase: los peores gobernantes son los que más nos alimentan de humor).

La verdad es que escribo esto, porque también me estoy cansando un poco del escribir técnico (con estadísticas y fuentes incluidas), por ahora intentaré destruir mi escritura, como Cortázar, para hallar mi estilo, y si sigo con la opinión corta, aunque la transición va a ser dura y lenta, del estilo del Poncho y del Pájaro (donde por fin el producto nacional es mejor que el extranjero) me apoyaré por el momento, además de que también me es bastante cansada la lectura de opinión de los diarios que normalmente he seguido. Recuerdo hace dos años, creo, cuando en el UNIVERSO leía a Aminta Buenaño, Javier Ponce, Pablo Lucio Paredes, y ahora (acepto que los reemplazos son necesarios) no tienen mayor letra que valga la pena. Escribe Joffre Campaña que es un asesor de Nebot (entonces porque también el diario guayaquileño no le da una columna a Vinicio Alvarado), y ahora me entero que se fue Xavier Flores y continúan los peleles y curuchupas de Pedro Valverde y Bolivar Castillo, respectivamente. Así que comienza una nueva búsqueda para no callar y vencer el miedo, que es lo que dice la imagen de ecuarrisa, que también tiene opinión, pero en EL COMERCIO.

Aquí, finalmente, escribo mis preferencias de lecturas cortas (la literatura dejémosla para otro rato), esperando opiniones, aportaciones, difamaciones y etc. Igual estamos juzgando la escritura de otros.

De Diario EL UNIVERSO:

- Lunes: Manuel Chiriboga y Simón Pachano.
- Miércoles: Nelsa Curbelo (profesora mía de Cátedra de la Paz).
- Sábado: Alfonso Oramas Gross.
- Domingo: El Pájaro Febres – Cordero y Walter Spurrier.

- Y lo mejor del UNIVERSO: El maestro Bonil y lo que nos viene de Paul Krugman, Thomas Friedman, Nicholas Kristof, Bob Herbert y Gonzalo Peltzer.

De Diario EL COMERCIO:

Sé que escriben César Montúfar y Francisco Carrión. A esos les recomiendo, y si quieren debatirse un rato a ustedes mismos, Carlos Alberto Montaner (aunque no lo tomen muy en serio).

De Diario EL TELÉGRAFO:

De los columnistas, la verdad que nada y peor aún, aunque desconozco las razones, cuando dejaron de publicar los escritos de Santiago Roldós. Pero el espacio de Firma Ancla es una delicia (manjares que por primera vez llegan al Ecuador), recomiendo: A Juan Cocco, Maruja Torres, Tina Zeraga y Javier Cercas.

De Diario EL TIEMPO de Colombia:

Valen la pena leer: Daniel Samper, Poncho Rentería y Sergio Muñoz Bata (por casualidad todos escriben los miércoles).

De Diario EL PAIS de España:

Léanse todas las opiniones y descubran sus preferidos, la verdad es que yo todavía no los tengo.

De Revista Vistazo:

Santiago Roldós y Patricia Estupiñán.
De Revista Interviu:
Lean semanalmente a Joaquin Sabina y Juan José Millas.

Y de blogs algo:

- El Pub De Cuenca (de estilo del Poncho y del Pájaro).
- Cultura B (hablamos como panas de rock, cine y libros).
- El de Xavier Flores Aguirre (mezcla de cultura y política).
- Investigaciones IO (desarrollo humano, lucha contra la pobreza, cambio climático, etc.).
- Post secrets (el blog más leído del mundo, donde artística y anonimamente la gente revela sus secretos).
- Pongamos que hablo de Christine (la polémica vuelta mujer (polémica es femenino (oh! tres paréntesis (no mejor cuatro, que por fin estoy destruyendo mi escritura y las 42 líneas fijas y mejor pateemos el tablero(Grande Maitena, ¡como amo a las feministas!, con tu frase, oops! cinco paréntesis)))), con unos comentarios de otros bloggeros, que por mala o buena suerte, la verdad es que áun no decido, no conozco, tal vez algunos con sus palabras e ideas también los he de inventar y los he de incluir como personajes extras de algún libro que algún día, si lo rutina me lo permite, he de empezar) ¿Por qué la bendita y maldita polémica se lleva más líneas que el resto? Empecemos a aplicar un poco de justicia social también en la literatura.

A estas nimias recomendaciones o páginas amarillas podemos, seguir ampliando la lista.

21 de octubre de 2008

En un café

En un café se vieron por casualidad, cansados en el alma de tanto andar, ella tenía un clavel en la mano. Él se acercó y la preguntó si andaba bien, llegaba a la ventana en puntas de pie y la llevó a caminar por Corrientes.

Miren todos, ellos solos pueden más que el amor y son más fuertes que el Olimpo. Se escondieron en el centro y en el baño de un bar sellaron todo con un beso.

En un café – Fito Páez.

Café: El territorio neutral para los apátridas del alma.

Rayuela – Julio Cortázar.

Entre sueño y realidad y otro sueño mezclado con realidad, una vieja gitana viene hacia mí, me agarra la mano y se hace de mi futuro. Yo no se lo comparto, sino que ella me lo brinda por un instante, como un voyeur en mi mano, drogado por sus palabras, a través de esas líneas, creo que voy a conocer todo mi destino, pero ella solo egoístamente me dice: Veo un café.

Entonces un nuevo sueño entra y no me apuñala con un botella rota, como lo hacen la mayoría de estos engendros, esperando que uno reencarne en la realidad que el subconsciente desea, este sueño se presenta como un tren que me embarca en un viaje de primera clase, lo hace amablemente para que no se pierda el yo del sueño de la gitana y la mano, y al final del recorrido me empuja a ese nuevo laberinto que no ha sido conquistado.

Las primeras nuevas imágenes son del café inventado por la Gitana, palabra Gitana con aires de vieja, que comienza con mayúsculas porque dejó de ser objeto – adorno y ahora se convierte en ser, en parte de mi memoria. El local no tiene paredes, solo largos pretiles para evitar que aventureros caigan al limbo, mesas con patas de caballo, sillas hechas de cannabis. Quien atiende es la Gitana, que cobra una rupia para acceder a tu futuro, y con su milenaria magia puede reproducirse y atender a los clientes que entran y salen de mi nuevo sueño con aires de añagaza.

En una de las mesas está sentado Sartre con Danny “el rojo”, hablan de la pasividad y la falta de lugares para conversar de los guayaquileños y como lenta y tácitamente se van convirtiendo en corderitos de un pastor que no recuerda el nombre pero comienza con N y termina en T, y mientras continua con el discurso, Van Gogh lo interrumpe entrando a tropezones al local con su otra oreja en la mano, buscando a Paris Hilton para dársela como regalo. La música es animada por la chica tatuada Winehouse con nariz judía. Janis Joplin la aplaude y Satchmo se enamora de ella, y al lado Charly García discute con Mozart del por qué las personas están obstinadas con la repetición y que con la música del hoy, basta con ir una canción y ya lo habrás escuchado todo.

Sábato y Borges llegan juntos y la Gitana les ofrece una mesa, pero ellos prefieren sentarse en las barandillas porque es un mejor lugar para continuar sus charlas sobre el suicidio, Virginia Wolf que bastante experiencia tienen en estas situaciones, los escucha y decide unirse, pero Sarah Palin la muerde, cual pitbull con lápiz de labio, representando a las buenas mujeres, para que no siga cometiendo vergüenzas de la que las vivas, preocupados en el buen nombre, tienen que hacerse cargo quemando sus libros.

Con la quema de libros aparece Marx, que al escuchar las conversaciones entre Friedman y Goldwin, que lleva en sus brazos a una pequeña Mary Shelley, y por tanto a un Frankestein de peluche, solo se limita a decir: Enajenados y su tocayo Groucho le sirve un vodka de Siberia, que lo tomó el mismo Trotsky con Dostoievsky en alguna de mis pesadillas de Gran Inquisidor.

Allan Poe se emborracha con Pisco y Ron que Hemingway trajo después de pescar en Cabo – Blanco y Cuba, y Tim Burton le ruega un autógrafo al primero. Marilyn Monroe sale de un pastel y le canta cumpleaños feliz a Saddam Hussein, que en una silla alejada se siente solo y triste hasta que llega su compadre de caos, Marulanda. Attila el Huno se une al dúo y Bram Stoker se inspira para escribir Drácula, y Rembrandt, el padre de la luz e hijo de un ciego, enfurecido con Saramago, le reclama el por qué de su fascinación con los no videntes. García Lorca huyendo de España, se refugia en el café con ayuda de Walt Whitman y Oscar Wilde. Y García Lorca, al creador de Dorian Grey, le pinta un cuadro, con el auxilio de sus compatriotas: Picasso, Miro, Goya y Dalí, en el cual no morirá apreciándolo

Entonces yo, harto de solo ser un voyeur, quiero también entrar, pero la misma Gitana no me deja pasar, así me convierto en un esclavo de ella y de mis propios sueños, y la realidad poco a poco va muriendo entre fantasías y pesadillas que comienzan en un café.

18 de octubre de 2008

Cifras

La Reserva Federal, con el apoyo del Congreso, entregó a los bancos norteamericanos mal administrados, la cifra de de 700 mil millones de dólares, añadiendose a este valor, los 2.3 billones que suman los planes de rescate en Europa. Con un poco de curiosidad, imagínense: ¿Qué más se podría hacer con ese dinero?

Según OXFAM (ONG que lucha contra la pobreza y en la cual tuve el privilegio de trabajar) con el dinero del salvataje, en palabras de Duncan Green, si utilizáramos solo 3 billones de dólares se pagaría nueve veces la deuda externa (eterna) de los 49 países altamente endeudados (PAE), se financiaría por 20 años la cooperación internacional necesaria para cumplir con los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas: en pobreza, educación y salud, se solventaría la ayuda al desarrollo de las tres próximas décadas y con el mismo valor se podría erradicar la pobreza por los próximos 10 años.

El dinero que se inyectó al mercado financiero (1.52 billones de dólares), con el salvamento de AIG, representa el 0.023 por ciento de lo que costaría dejar el crudo en el suelo del Yasuni (350 millones de dólares) durante un año. 3500 Millones de dólares en 10 años que equivalen al 0.5 por ciento de los 700 mil millones del plan norteamericano, el 0.56 por ciento de los 692 mil millones que aportan los británicos, el 5.15 por ciento del plan alemán de 68 mil millones, el 25 por ciento de los 14 mil millones que aporta Islandia y el 54.7 por ciento de los 6 mil millones de dólares propuestos por Dinamarca. 3500 Millones de dólares, en total, para salvar el Yasuni, que en un kilómetro cuadrado tiene mayor biodiversidad de plantas que en toda Norteamérica y es un punto caliente que regula la temperatura de la Amazonía (sumándosele el evitar la futura deforestación y contaminación), que ahorrarían al planeta 407 millones de toneladas métricas de CO2 con la no explotación de 406 millones de barriles de petróleo.

Con unos efectos del cambio climático que nos cuestan 3,280,500,000,000 dólares por año y no se toman las medidas para paliarlo (valor 10 mil veces mayor que salvar el Yasuni); un comercio de armas que en el 2006 movió 1.58 billones de dólares, lo que equivale a 15 veces la ayuda oficial para el desarrollo (AOD) y que genera cerca de 300 mil muertes al año; 923 millones de personas (cerca de la quinta parte de la población mundial), según la FAO y el BM, se encuentran en situación de inseguridad alimentaria, en un planeta con una producción agrícola que puede alimentar al doble de la población mundial (solo en Argentina se produce alimento para 400 millones de personas, pero el país tiene niveles de desnutrición infantil de dos dígitos); y con un aumento de la pobreza, gracias a la escalada de los precios de los alimentos, que según la CEPAL llevará a 15 millones más de latinoamericanos a vivir bajo esta línea, aumentando a 205 millones las personas que viven en esta condición en la región con mayor desigualdad.

Y en el Ecuador, hasta el 2006, el 12.8 por ciento de ecuatorianos vive en la extrema pobreza, el 70.56 por ciento de las mujeres no cuenta con ingresos propios, la desnutrición crónica es del 18 por ciento, el analfabetismo del 9 por ciento, una tasa de mortalidad de menores de 5 años de 21.8 por cada 1000 mil niños y el 20 por ciento mas pobre del país solo tiene acceso al 2 por ciento de las riquezas. Y del crecimiento económico y el desempleo no puedo escribir, porque el Gobierno aun no entrega cifras macroeconómicas desde el mes de marzo.

Nota final: Bush II ha utilizado al miedo como principal arma para convencer a su país de que las acciones que él toma son las necesarias (Irak o el salvataje de los bancos). Parece que esa debería ser la estrategia para quienes luchan por el cambio climático, la pobreza y los derechos humanos. Al final lo del miedo es idea de Milton Friedman.

Fuentes:
www.oxfam.org/es
http://www.amazoniaporlavida.org/
www.controlarms.org/es
El efecto poético, por Juan Cocco.
http://www.eltelegrafo.com.ec/mundo/firmaancla/archive/mundo/firmaanclwwwa/2008/06/18/El-efecto-po_E900_tico.aspx
Ricos como nunca, pobres como siempre, por Juan Cocco.
http://www.telegrafo.com.ec/mundo/firmaancla/archive/mundo/firmaancla/2008/09/10/Ricos-como-nunca_2C00_-pobres-como-siempre.aspx
II Informe Nacional de los Objetivos de Desarrollo del milenio en Ecuador – Alianzas para el Desarrollo, por la SENPLADES
http://www.undp.org.ec/odm/II_INFORME_NACIONAL.pdf
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